La canción, escrita por la propia Chrissie Hynde, se incluía en el disco “Get close” (1986) con el que la banda se adentró con éxito en el mercado norteamericano. El single Don’t get me wrong entró dentro del Top 10 de Billboard. Era el cuarto trabajo de esta formación que para entonces llevaba ya casi diez años, desde 1978, en el candelero.

En ese año publicaron su primer álbum, homónimo, que pronto se colocó en el primer puesto de la lista de ventas del Reino Unido. En él se incluían algunos de sus primeros éxitos como “Brass in pocket” y “Stop your sobbing”, una versión de un tema de The Kinks. Más tarde llegarían discos como “Learning to crawl” (1984) y el citado “Get close” en 1986.

En la década de los 90, ya consagrados como un grupo de referencia, The Pretenders continuó editando discos.