El debú en directo de The Police, en tierras americanas, tuvo lugar en el Boston Rat Club. La banda ofreció tres shows en ese mismo club y la respuesta del público fue más que halagüeña. Por suppuesto, durante la actuación no falto el single insignia de la banda, la canción Roxanne, que había conseguido reclutar a varios adeptos al otro lado del charco. Fue el primer contacto con el mercado americano de una banda británica, con Sting en sus filas, que daba, entonces, sus primeros pasos para acabar siendo una de las grandes formaciones en la historia de la música.